martes, 14 de octubre de 2008

Experimento de Miller y Urey


Miller y Urey diseñaron un aparato en 1953, en el que simularon algunas condiciones de la atmósfera de la Tierra primitiva. El experimento consistió, básicamente, en someter una mezcla de metano, amoniaco, hidrógeno y agua a descargas eléctricas de 60.000 voltios. Este experimento dio como resultado la formación de una serie de moléculas orgánicas como ácido aspártico, ácido glutámico, ácido acético, ADP-Glucosa, entre otras moléculas, y algunos aminoácidos, que son los componentes fundamentales con los que el organismo reconstituye permanentemente sus proteínas específicas consumidas por la sola acción de vivir.
Demostraron la hipótesis de que, al colocar una mezcla de esas características, con fuentes de energía similares a las de la Tierra primitiva, se forman compuestos orgánicos.


Resumen del experimento

En el aparato se introdujo la mezcla gaseosa, el agua se mantenía en ebullición y posteriormente se realizaba la condensación; las sustancias se mantenían a través del aparato mientras dos electrodos producían descargas eléctricas continuas en otro recipiente.
Después que la mezcla había circulado a través del aparato, por medio de una llave se extraían muestras para analizarlas. En éstas se encontraron varios aminoácidos, un carbohidrato y algunos otros compuestos orgánicos.
El experimento realizado por Miller y Urey indicó que la síntesis de compuestos orgánicos, como los aminoácidos, fue fácil en la Tierra primitiva. Otros investigadores siguiendo este procedimiento y variando el tipo y las cantidades de las sustancias que reaccionan, han producido algunos componentes simples de los ácidos nucleicos y hasta ATP.
Esta experiencia abrió una nueva rama de la biología, la exobiología. Desde entonces, los nuevos conocimientos sobre el ADN y el ARN, el descubrimiento de condiciones prebióticas en otros planetas y el anuncio de fósiles bacterianos encontrados en meteoritos provenientes de Marte, han renovado la cuestión del origen de la vida.





FUNCIONA EL EXPERIMENTO???
Afirmaciones de los científicos Bruce Flegey y Laura Schaefer de la Universidad de St. Louis.
"Asumimos que los planetas se formaron de material condrítico, seccionamos el planeta en capas, y usamos la composición de la mezcla de meteoritos para calcular los gases que habrían surgido de cada una de esas capas", relata Schaefer. Lo que encontraron fue una atmósfera muy reductora para la mayoría de las mezclas de meteoritos, con mucho metano y amoníaco.
En una atmósfera reductora, está presente el hidrógeno, pero el oxígeno está ausente. Para que el experimento de Miller-Urey funcione, es imperativa una atmósfera reductora. Una atmósfera oxidante hace imposible la producción de los compuestos orgánicos. Un buen número de geólogos todavía cree que existió una atmósfera pobre en hidrógeno y rica en dióxido de carbono porque usan los gases volcánicos modernos como modelos de la atmósfera temprana. Los gases volcánicos son ricos en agua, dióxido de carbono y dióxido de azufre, pero no contienen amoníaco o metano.

"Los geólogos disputan el escenario de Miller-Urey, pero parecen olvidar que cuando construyes la Tierra partiendo de condritas, tienes gases algo diferentes, resultado de calentar todos esos materiales que se han congregado para formar la Tierra. Nuestros cálculos proporcionan una explicación natural para la obtención de esta atmósfera reductora", argumenta Fegley.

Schaefer y Fegley examinaron tipos diferentes de condritas que los científicos planetarios creen que fueron básicas en la formación de la Tierra. Usaron una programación sofisticada para el equilibrio químico, con el fin de comprender lo que pasa cuando se calientan los minerales en los meteoritos y reaccionan unos con otros. Por ejemplo, cuando el carbonato de calcio se calienta y descompone, forma dióxido de carbono gaseoso.Compuestos diferentes en una Tierra hecha de condritas se descomponen cuando se calientan, y liberan los gases que formaron la atmósfera original del planeta.